LA VERDAD EN LA COMUNICACION
Hoy estoy sentado en una silla especialmente incomoda apoyada en el suelo que en algunos momentos parece flotar y da la sensación de que estoy navegando. A veces o ¿quizás siempre? no sé cómo expresarlo , pero creo que siempre todos estamos flotando en un mismo punto que se desplaza a lo largo de los minutos, las horas, los segundos, los días, los meses y los años impulsados por ideas, personas, trabajos, malentendidos, personajes extraños, personajes más o menos fantásticos, personajes mediocres, necesidades , ansiedades y tantas otras cosas derivadas de nuestra existencia .
Yo he querido siempre anclar mi silla en esta habitación. He decidido observar por los cuatro lados y escudriñar todo lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá. Quiero decir lo que pienso y lo que siento cuando veo y observo a las personas, a los objetos, a las necesidades, a la obsesión por la realidad, a los sueños, a los que conozco, a los desconocidos y a los que a sabiendas se acercan a mi habitación abierta.
También pienso hablar y comunicar de todo lo que siempre he deseado. No importa que sean personajes supuestamente importantes, intelectuales, macarras, indocumentados, perdidos, alegres, tristes, sabios, buenos y malos. Todo es importante para mi habitación abierta.
La música siempre me acompañará durante el día y la noche, vigilando mis conversaciones con las personas, mis pensamientos conmigo mismo, mis tristezas, mis palabras, mis alegrías y todo lo que mis ojos y yo abarcamos desde mi situación geográfica.
El pensamiento será mi discurso de la contra contradicción, del límite de la subjetividad para llegar sin cortinas a la objetividad, de la transgresión de la exterioridad y pasar de la simulación de la mentira a la dignificación de la verdad. Estos pensamientos, serán testigos de la presencia real absoluta, cercana y lejana del pensamiento nuevo de la realidad y el deseo.
La habitación abierta reflexionará sobre la realidad de la experiencia del afuera desde la dimensión de la interioridad. Intentará reconciliar la consciencia con la realidad y desarrollará una descripción de lo que ve en el afuera de la experiencia del cuerpo, del espacio y de la presencia de los demás que están y viven alrededor de su existencia y le van dejando imágenes llenas de significados preconcebidos y que tejen la trama de la interioridad.
Necesitamos reconstruir el lenguaje reflexivo no en una verdad interior y en silencio , dejando de ser un sentimiento íntimo para desplegar las palabras y quedar libre para expresar lo cotidiano y el anonimato, romper el vacio que rodea a las palabras ,a las personas con una comunicación sencilla y cercana a la naturalidad del pensamiento, es decir la experiencia pura y más determinativa del afuera y descifrar y dar una nueva interpretación a las palabras de una noticia , de una vivencia de un joven, de un hecho puntual , de una ideología política, de la necesidad de observar el maltrato de una mujer, de la sonrisa de un niño, de las palabras huecas de algunos políticos, de la actividad de un personaje siniestro y de muchas realidades que cada día suceden en nuestro entorno.
La habitación abierta es inquieta. Esta siempre despierta para darse cuenta de tanta incertidumbre, de tanto razonamiento predeterminado, oscuro y lleno de sombras que nos obligan a aceptarlo como necesario y vital
La habitación abierta quiere ser la interioridad de la conciencia y del deseo plasmada en los textos que seguirán apareciendo diariamente en estas páginas.
2 comentarios:
Esto ya es otra cosa... Más profundo... ya empieza a ser una obra de Jose domingo... Tu ya me entiendes!
Un abrazo
Poco a poco, empieza a crecer la crecer la habitación y a llenarse con toda tu esencia.
Espero que pronto podamos leer todo lo que quieres ofrecernos José.
¡Un beso! Y sigue así.
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